Estatus social

Estatus social
Comunicador Social egresado de la UCV y Magister en Ciencias Políticas de la London School of Economics, se ha especializado en comunicación política y en el uso y desarrollo de la Internet para el periodismo. Actualmente desempeña el cargo de Secretario General del Colegio Nacional de Periodistas en Caracas. Escribe la columna semanal Cartas a Simón ("correspondencia pública con mi hijo de 11 años y manual de política para padres") en TalCual. Dirige CodigoVenezuela.com

Ni pobres, ni ricos de cuna, ni nos apellidamos Fernandez Barrueco… Que no te quite el sueño el dinero

Te preguntas si somos pobres. Comparas el carro de tu familia con los de los padres de tus amigos, los muebles, el tamaño de la casa. Pareces angustiado por saber cuál es tu status. No, no somos pobres. Tampoco somos ricos de cuna, ni tampoco nos apellidamos Fernandez Barrueco. Nos arreglamos como podemos, unas quincenas mejor que otras. Como la mayoría, aspiramos a una mejor situación económica y trabajamos mucho, honestamente, para eso. Pero pertenecer a una clase media (ya sea la clase media-pobre, medida-media, o media-alta) parece ser un privilegio en una sociedad donde más de la mitad de la población vive en situación de pobreza. Ahora bien, no interpretes esto mal, porque no es un motivo para envanecerse, ni para sentirse culpable.

Paradójicamente, la nuestra es una sociedad punzada por una enorme presión de ascenso en el estatus -admiramos y perseguimos los signos de riqueza y es excepcional el buhonero, el empleado de banco, el comerciante, el pescador o el licenciado que no aspire a tener una Hummer-, pero a la vez, pretendemos ser igualitarios, estigmatizamos el éxito y sospechamos muchas veces sin razón de todos los adinerados.

No voy a ser tan hipócrita como para decirte que el dinero no es importante. Tu padre todavía no ha alcanzado el nivel espiritual suficiente para renunciar a los bienes materiales, aún le gusta disfrutar de algunas comodidades y de las ventajas de un seguro privado. Recientemente, se ha puesto de moda enorgullecerse de tener un origen humilde y ascender por esfuerzo (aunque esto incluya un gran golpe de suerte o un buen amigo en el gobierno), pero también deberíamos sospechar del que hace alarde de su pobreza. Una verdad como un templo es que la aspiración primaria de todo joven de barrio que conozco es salir del barrio algún día, y vivo.

Es una cuestión de modo. De cómo haces las cosas y cuáles son tus metas. Cifrar tus objetivos en el dinero es válido, pero en mi opinión, una pérdida de tiempo y un error. Una pérdida de tiempo porque la vida es corta y tiene muchas otras cosas más ricas que la plata. Además, al contrario de lo que pensaban los faraones egipcios que se hacían enterrar fastuosamente con sus esclavos y cofres llenos de joyas, no nos llevaremos riquezas -ni los zapatos Nike, ni el blackberry- con la muerte, o si lo prefieres, en el paso a la otra vida.

Intuyo que las estadísticas de muertes violentas de los fines de semana tienen mucho que ver con la tendencia de algunos a confundir la necesidad del dinero para algunas cosas de la vida, con el objetivo de la vida misma.

¿Qué quién es ese Fernández Barrueco? Se llama Ricardo y ahora está en las noticias, no en la página roja, sino en la de Economía, aunque esté en un calabozo de la DISIP. Un hombre de industria, probablemente industrioso, un empresario que se hizo banquero. Alguien que en menos de una década saltó con vara olímpica de la escala de la clase media a la de la alta sociedad. Hoy representa una nueva clase social, económicamente dominante, formada a la sombra del poder político socialista… Pero a los efectos de esta correspondencia entre tu y yo, Ricardo Fernández Barrueco es lo mismo que cualquier joven que pierde la oportunidad de invertir su talento en hacer bien a los demás, un impaciente que confunde el dinero con la vida y que, en su salto mortal por el estatus social, pierde primero sus principios y después la felicidad.

CodigoVenezuela.com es un medio de comunicación abierto y tolerante ante todas las corrientes del pensamiento y tendencias políticas siempre que sean respetuosas de la Ley y de los valores democráticos; CodigoVenezuela.com no necesariamente comparte las opiniones expresadas por sus colaboradores y columnistas, éstas son entera responsabilidad de sus autores.

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7 comentarios »

¡BIEN DICHO!

Posteado por ofelia a las 12:45 PM, 23 de Noviembre 2009

Bellísimo!!!

Posteado por Alejandro Ramírez a las 3:31 PM, 23 de Noviembre 2009

Felicitaciones por el articulo. Hace poco que conozco el portal pero me parece muy bueno, con buenos profesionales redactando y comentando lo que sucede en el pais, que bueno que por lo menos en internet no se han metido, aun sigue siendo democratica esta via. Me fije que dirige este portal, muchos exitos. En el caso que uno quiera publicar algo (articulos de opinion, etc)con quien debe comunicarse?

Posteado por Enrique Moran a las 12:29 AM, 24 de Noviembre 2009

Roger, ahora que tengo un hijo, leo tus artìculos con devociòn…..espero algún día poder hablarle a mi hijo con esta claridad, sencillez y orientación con la que escribes. Gracias por inspirar a otros en los grandes temas, los verdaderamente importantes, esos que nos quitan el sueño en la madrugada y que reflexionamos al pie la cuna de nuestros hijos aungustiados por su futuro y el nuestro. Un gran abrazo……Pedro Guerrero, periodista de RCTV

Posteado por pedro guerrero a las 7:02 PM, 24 de Noviembre 2009

En efecto. Fernandez Berrueco representa a esa decadente y muy ambiciosa elite emergente de empresarios express, cuyo principal atributo es la velocidad con que se enriquecen y voluminosidad de contratos asignados a dedo por el Gobierno.Lo lastimoso es que pretendan sustituir a aquellos que, con muchos años de esfuerzo y trabajo honesto crearon empresas estables, sostenibles en el tiempo y, sobre todo, generadoras de empleo.

Posteado por jggomez a las 4:28 PM, 27 de Noviembre 2009

Excelente!! Ideal para compartir con alumnos en el aula de clases por lo sencillo y aleccionador. Felicitaciones por el portal

Posteado por haydé Vaspe a las 1:26 PM, 30 de Noviembre 2009

un hombre sin limites morales o sociles , o tal vez ambos que causa un gran perjucio social y un escaso beneficio real, aunque en apariencia esconda un numero de empresas que en el fondo lo que generan no es empleo sino fungen de licitas, pero ni son productivas ni necesarias , un buen articulo escrito sobre un delincuente de cuello blanco .

Posteado por pepe novo a las 1:40 PM, 2 de Diciembre 2009