Seremos mejores hombres cuando las “Re-tratemos bien” y, además, haremos historia
Ni hombres, ni mujeres somos perfectos. Somos defectuosos por naturaleza y en ello estriba parte de nuestra exquisita particularidad. Hemos conversado en nuestras cartas sobre las diferencias que nos unen y separan y la importancia de no permitir que la fuerza bruta se imponga sobre la razón. Es esencial que comprendas esto porque puede determinar tu verdadero valor como hombre.
Es una verdad que no necesito comprobarte que el macho humano está genéticamente dotado de mayor fuerza física que el promedio de las mujeres. Pero el hombre y la mujer nacen con un potencial espiritual e intelectual similares.

Catherine Cardozo en Desnudo con flores, Reverón en versión de Marialex Moncada. La exposición se muestra hasta el jueves en el CC El Tolón, en Las Mercedes
Esto ha marcado, para bien y para mal, la historia. Pero, aunque se mantenga la creencia de que nuestra historia está escrita con sangre, la humanidad, aunque de modo desigual, se ha civilizado gradualmente. Poco a poco, hemos aprendido que la violencia es mejor moderarla siempre que se pueda. Personalmente, creo que para lograr extinguirla debemos empezar por casa, en la familia, en nuestras relaciones interpersonales.
Esa es la razón de fondo para producir la colección fotográfica que inauguramos esta semana con CodigoVenezuela.com y Amnistía Internacional. Retratos contra el maltrato es un relanzamiento de la campaña mundial para abolir la violencia contra la mujer desde un ángulo positivo. La belleza femenina es acá subrayada, una vez más, mediante el arte, pero para indicar que, más que objetos de deseo, las mujeres son seres trascendentes que -como obras de arte de la naturaleza- han de ser protegidas y admiradas.
En muchas de las pinturas que han servido como testimonio de la creación de esta nación, las mujeres son sistemáticamente ignoradas, pero en Retratos contra el maltrato estas ocupan el lugar protagónico que tradicionalmente se ha reservado al hombre en la historia y en el arte. No es que las fotografías así hechas sean mejores, o corrijan a los originales, sólo es un acto de irreverencia, una especie de reivindicación simbólica.
Las estadísticas sobre este asunto son imprecisas, pero se estima que una de cada 3 mujeres ha sido víctima de violencia doméstica. Son miles de millones las mujeres, de todas las clases sociales y niveles de formación en el mundo entero que sufren a diario y en silencio. El nivel de impunidad es pasmoso y, por tanto, nuestra complicidad con una violencia que se expande de diversas formas en la sociedad. Tanto la víctima como el maltratador requieren de ayuda. Por eso creo, firmemente, que esta campaña de Amnistía Internacional es la más importante que ha liderado esta organización mundial, porque afecta a la vida cotidiana de todos nosotros independientemente de nuestra raza, credo o ideología.
Si esta campaña tiene éxito, si más medios de comunicación, más hombres y mujeres nos unimos, no tengo duda de que su efecto será tan o más profundo e impactante que el que tuvo la Revolución de los Derechos Civiles en Estados Unidos que, en los años 60, reivindicó como ciudadanos a la mujer y a la minoría negra. Por eso hemos propuesto este eslogan: “Re-trátalas bien ¡Haz historia!”. Y suena aún mejor en plural: “Re-tratémoslas bien ¡Hagamos historia!”
EXCELENTE TRABAJO- MIL FELICITACIONES
Posteado por ofelia a las 2:28 PM, 9 de Noviembre 2009