La candidata favorita de Chávez promete más estatismo
(De nuestra corresponsal) Este mes serán presentadas en sociedad las bases programáticas de un eventual gobierno de Dilma Roussef, candidata oficialista a las presidenciales brasileñas de 2010. Ya se sabe que el documento contó con la participación protagónica del asesor presidencial Marco Aurelio García, gran colaborador y entusiasta de la gestión del presidente venezolano Hugo Chávez. El programa de Dilma -actual jefa de gabinete- prevé una mayor participación del Estado en la economía, el fortalecimiento de las empresas estatales, más crédito por parte de la banca estatal y medidas por el estilo, que según analistas brasileños buscan ubicar a Dilma a la izquierda del propio Lula, el hombre que la seleccionó como su sucesora ideal. Vale la pena tomar nota de las intenciones de Dilma, ya que en el lado de los socialdemócratas (menos estatistas) las cosas están complicadas para el precandidato José Serra: el gobernador de Minas Gerais, Aecio Neves, se niega a acompañarlo en la fórmula presidencial como su vice. Y sin los votos de Minas Gerais -aseguran las encuestas-. Serra no podrá vencer a la candidata oficialista en octubre de 2010.