Rosa Clemente, su boa para Sony.
El nuevo serial de Sony, Los caballeros las prefieren brutas, incluye en el trío de libretistas que lo escribe a una periodista venezolana, Rosa Clemente García.

Por: Faitha Nahmens
Comunicadora social, con maestría en escritura de guión para cine y televisión en la Universidad Autónoma de Barcelona, alumna de todos los cursos de arquetipos mitológicos habidos y por haber, y, asimismo, “de cuanto curso de escritura, diálogo, narrativa y semejantes he podido”, a Rosa Clemente García le fascina tanto estudiar como dar clases, pero si la ponen a escoger asegura que le gustaría tener más sabiduría que conocimiento “y más prudencia”. Autoexigente, apasionada y melodramática, según propia definición, la escritora de la nueva película de Elia Schneider -la directora de Punto y raya- que está por estrenarse, jura que no sabe por qué la gente se ríe de lo que dice, y admite que, en todo caso, burlarse de sus propias tragedias le ha dado resultados. Tras realizar un taller de humor con Laureano Márquez, con cuyo trabajo final (un stand up comedy autobiográfico) estuvo de gira con él durante dos años, la ex libretista de Cásate y verás, que transmitiera Venevisión, lo es ahora de “Los caballeros las prefieren brutas”, adaptación televisiva del exitoso libro de Isabella Santo Domingo, nuevo serial de Sony y el primero de factura latina. ¿Quién dice que trabajar en el país de al lado no es haber llegado lejos?
- Aterrizaje exitoso el tuyo en Colombia, entraste por la puerta grande ¿no?
- Al principio fue durísimo, llegamos a Bogotá casi indocumentados. No pude atender las primeras ofertas laborales porque, novata como muchos venezolanos en lides migratorias, envié mis recaudos con la empresa que nos hizo la mudanza: nunca llegó y perdimos los papeles y 4 mil dólares. Pero por fin di con una amiga de Solveig Hogestein, que a su vez me contactó con la maestría de escrituras creativas de la Universidad Nacional y con la productora Laberinto, a quien, casualmente le urgía conseguir una escritora de comedia porque se le acababa de ir una del equipo. Milagro, dije. Porque llegamos en septiembre de 2008 y, con mi pura labia, y sin recaudo alguno, en noviembre empecé a escribir Los Caballeros las prefieren brutas
- Cuya primera temporada terminó en agosto de 2009. ¿Qué hiciste entonces?
- Comencé a regar la voz de que ay, soy una pobre venezolana en exilio voluntario y con tres hijas, no me puedo quedar sin trabajo, si saben algo, porfa. Y eso sí tienen los colombianos, el sentido de la ayuda o de lo políticamente correcto. Así que fui entregando guiones de prueba hasta que entré a la serie diaria Tu voz en estéreo de Caracol Tv, y además me incluyeron como dialoguista en una telenovela para México. La verdad no me puedo quejar; además, sigo con mis clases en la Universidad Nacional.
- Y ahora sí, ya te sientes como pez en el agua
- No, todavía me siento como una recién llegada, lo cual tiene su lado sabroso. Le das igual la mano a Lisandro Duque, gran cineasta colombiano, que a un alumno recién graduado de la Nacional, pero me da “jartera” -como dicen por acá-, asistir a una recepción por el compromiso, ir para “dejarte ver”. No entiendo de roscas y “cogollos” que también hay de este lado de la frontera… no te creas
- ¿Cómo es la movida, el rollo? ¿Muy diferente o muy parecido a aquí?
- No quiero sacar la etiquetadora personal, pero diría que aunque tenemos mucho en común, historia, vecindad, origen, pues hay muchas diferencias. Cuando mis compañeros de trabajo me imitan, además de usar las palabras “chamo”, “cónchale” y “oye vale”, hablan gritado y moviendo mucho las manos. Las chicas nos tienen miedo porque dicen que somos ataconas con sus novios… aunque ¡yo creo que las caleñas son más peligrosas! También insisten en que hacemos fiestas, o parrillas, o cualquier vaina para reunirnos. Nos toman por personas de mal hablar, con muchas groserías, y nos ven como los niños ricos del papá petróleo por lo que nos damos el lujo de tener dos carros y muchos pares de zapatos. Ah, y nos reconocen de inmediato cuando llegamos a una fiesta y en lugar de tomar ron, aguardiente o una pola (cerveza), pedimos whisky y con mucho hielo. Aquí no se toman ni la Coca Cola con hielo.
- Supongo que tendrás que estar imbuida de colombianidad para hacer telenovelas sobre ellos y para ellos
- Claro. Al principio, me devolvieron un par de guiones porque los personajes “hablaban” muy venezolano. Entonces me metí en las ferias de comida de los centros comerciales y escuché con atención los diálogos y vi mucha televisión. Descubrí que en lugar de “chamo” dicen “parce”, que las palabras dependen del estrato social así se trate de amigos, sus construcciones son menos simples, y usan más palabras “domingueras”. Que pronuncian cada palabra hasta su última letra, tienen montones de dialectos, el paisa, el pastuso, el rolo, el costeño, y sobre todo, que los hombres, mientras más confianza se tienen, menos se tratan de “tú” y más de “usted”.
- Se jactan los vecinos de ser los que mejor hablan en la región y de hacer festivales de poesía exitosos como si de rock fueran
- Tienen fama de ser buenos traductores, en efecto, y sí, hay festivales de poesía… y de toda vaina. Casi siempre se reúnen en el Parque Simón Bolívar, que es una especie de Parque del Este, pero más grande, y allí hacen Rock al parque, Salsa al parque, Poesía al parque, Blues al parque, etcétera… Eso sí, la gente acá es más discreta en sus planes y en sus bochinches, no están vanagloriándose de que encontró el tiquete en la mejor fila o planeando con quien ir para armar jaleo.
- Bogotá es por donde se le mire una ciudad y detenta un alto nivel de calidad de vida ¿cierto?
- Disfruto mucho los domingos acá, porque cierran una ruta que recorre toda la ciudad y la gente puede salir en bicicletas, trotando, con sus perros, con sus niños en triciclo; cada par de cuadras hay tarantines con venta de bebidas o comida ligera, y hay puestos de arreglos de bicicletas. ¡Es una nota! Caminar por Bogotá es un delirio. Las aceras son anchas, no tienes que ir agarrándote la cartera, aunque hay inseguridad de esa y de la otra, y sientes que es un país en guerra disfrutas horrores la ciudad que parece estar ganando. Y uno. Cada puñito de metros hay una zona verde hermosa con banquitos y árboles altos, y más adelantito, un café con mesitas. La ciudad es plana y tiene una montaña al fondo, Monserrate, que me alivia un poquito la nostalgia de El Avila. Y si me canso de caminar pues tomo un taxi, que ¡son muy baratos!
- ¿Y como acá, los taxistas son expertos en política y el termómetro de la calle?
- Aquí todo el mundo es un verdadero entendido en política, no sólo los taxistas hablan del tema con propiedad. Saben de los programas de cada candidato, de sus historias corruptas y hasta de la oligarquía familiar de cada quien.
- ¿Cómo se ve Venezuela desde allá?
- Se ve lamentable. La gente nos tiene lástima. Cuando se enteran de que somos venezolanos se transforman en una especie de cruz roja social para rescatar a los pobres hermanitos que vienen de ese ex país conducido por un loco peligrosísimo. Nunca, sin embargo, he escuchado un comentario despectivo contra nosotros, sin embargo podría esperarlo, para los colombianos no debe ser fácil: se están viniendo profesionales muy bien preparados, con ganas escalar casi como si de un Proyecto Cumbre se tratara.
- ¿Venezuela versus Colombia es un lugarcomún?
- Uribistas o no, cuando el presidente de este lado se va a enfrentar al presidente de aquél lado, el rating sube como si se tratara de Colombia en el mundial de fútbol. La gente aplaude a su presidente en cada buena respuesta y lo defiende en cada ataque. El regionalismo y patriotismo es total. Es que si ambos son las dos caras de una misma moneda, también son polos opuestos. El nuestro es altanero, el de acá es más caballerosito. El de allá fue a un colegio público, este es un paisa de colegio privado, y aunque ambos manejan el poder como quien maneja su propia finca, por cuestiones de estilos, prefiero el de acá.
- ¿Como es Dios allá? ¿Cierto que son devotos de José Gregorio Hernández?
- La gente aquí es muuuuy devota. Con decirte que el himno nacional menciona a Jesucristo. Pero yo también lo soy, con el divorcio me separé bastante de mi religión, es más me dediqué a criticarla, y hasta a putear contra las riquezas del Vaticano. Ahora no siento a Dios como una religión, sino como una relación. Es una especie de novio que tengo al que llamo sin tener que pagar roaming. Le cuento, le agradezco, le pido, nos reímos juntos, y él me presta a su mamá. También he entendido que a Dios le gusta que transitemos nuestros propios caminos (es tan caballero que, aún teniendo un plan para cada uno de nosotros, no dio el libre albedrío), así que yo tuve que vivir mi proceso, bajar a mi propio infierno y aquí estoy de vuelta, con una fe en proceso de maduración. Ah, por cierto, al menos que yo sepa, no adoran a José Gregorio Hernández. Con lo respetuosos que son de los procedimientos, creo que hasta les cuesta aceptar que Juan Pablo II ya pasó al estatus de Venerable. Esos somos nosotros allá que cualquier pana un poquito mejor que nosotros mismos le pedimos milagros… y el pana los hace.
- ¿Una guionista de teleboas verá adentro o afuera para escribir de amor?
- Para todas partes, cómo amo y cómo amamos los latinos. Por estos lados parece un ejercicio discreto, pero desbordado. Yo suelo pensar que quien lleva el traje más blanco tiene las pantaletas más negras.
- ¿Lees la prensa, se cuenta todo con libertad?
- En entidades gubernamentales y algunos bancos hay una pequeña calcomanía que dice: “Aquí no se habla mal de Colombia”. Ok, eso no me resultó mal tomando en cuenta que venía saturada de malas noticias, quejas y frustraciones. Pero tampoco estamos en la Isla de la Fantasía y no podemos jugar a que ya no pasa nada porque Pablo Escobar está muerto, y entonces ahora podemos hacer “narconovelas”, por ejemplo, un género que está muy de moda: ambos canales las tienen en el prime time: en Caracol, Las muñecas de la mafia y viene la segunda parte de El Cartel de los sapos, y en RCN, El capo y ya lanzaron la serie de la película Rosario Tijeras. En todo caso los noticiarios nos mencionan mucho.
- ¿Son las teleboas colombianas una vitrina social, además de productos mercadeables?
- Hay todo un foro alrededor la telenovela colombiana. En el Museo Nacional hicieron mesas de conversaciones con invitados internacionales para tratar el tema. El evento, de 6 meses, se llamaba: “El país que cabe en la telenovela”. Se tocaron puntos tales como el humor, la irrupción en temas nunca antes tratados en el melodrama, la escritura por sindicato de capítulos de media hora y no de una hora, la mirada íntima y regional que hacen la diferencia acá. De resto, el rating es igual de mortal que por allá aunque el estrés es un poquito menos duro porque aquí no escriben en caliente; todo proyecto que sale al aire, necesariamente tiene un programa de back up, escrito y producido al menos los primeros 30 capítulos
¿Qué extrañas?
El sentido del humor, la inocencia, la confianza desmedida en el otro, la hospitalidad, las reuniones familiares sin motivo, los amigos, los cachitos calientes de la panadería, los piropos tan creativos, el descarado desorden, la desfachatez, la piscina, el sol y el mar, y la honestidad, sí, la honestidad. Esas son cosas que no se consiguen muy a menudo por aquí, al menos no en su forma más genuina. A veces extraño ¡hasta ver los escotes de pechos y las faldas cortas!, los hombres en franela y las niñas en sandalias. Acá hay tres tipos de clima: ya llovió, está lloviendo, va a llover. Por eso abundan las bufandas, los abrigos, las botas altas y los cuellos de tortuga, y por eso, esas tramas donde la niña le contonea las “pechugas” al hombre de la casa, aquí generan risa, quizás más por lo poco común. Al principio estaba deslumbrada con tantas cosas que contribuían a mi buen vivir: la seguridad, el buen trato, la sonrisa, cierta eficiencia. Pero ahora mismo estoy nostálgica porque Venezuela tenía todo eso y más, sólo que en este momento estamos en una crisis espiritual que nos saca de competencia.
Publicado: 10:56 AM, 15 de Marzo 2010






Qué cómico. La foto que sale es de quien escribe la columna y no de la entrevistada. ¿Exceso de ego? Lo siento, Faitha, no representa un interés especial para mi el verte sino leerte, me hubiera gustado más verle la cara a Rosa Clemente.
Posteado por Thamara a las 12:02 PM, 16 de Marzo 2010Faitha, gracias. Qué forma tan creativa de convertir una catarsis en una entrevista con todas las de la ley. Qué extraño me resulta hablar de mi país a la distancia. Si bien le doy gracias a Dios y a Colombia todos los días por tantas oportunidades, me hace falta Venezuela y su gente. En estos momentos cobra sentido la frase: “Nadie sabe lo que tiene (o tuvo) hasta que lo pierde (o lo siente lejos)”. Sin embargo, estar en este país que ha superado (y sigue superando) muchos conflictos, me da enormes esperanzas de volver a vivir en una Venezuela feliz.
Posteado por Rosa Clemente a las 4:14 PM, 16 de Marzo 2010¡Qué orgullo siento al leer esta entrevista! Tuve la oportunidad de compartir horas académicas de mi pregrado en la universidad Santa María con la profesora Rosa Clemente…aquí en mi querida Venezuela.
Una excelente profesional de la comunicación,que ha demostrado su talento aquí y fuera de nuestras fronteras ¡Que Dios te bendiga Rosa! Y que continúes impartiendo conocimiento con la convicción que te caracteriza y sobretodo … con mucha pasión.
Se te aprecia mucho y espero vuelvas algún día a tu tierra… Venezuela.
Isbel Martínez
Posteado por Isbel Martínez a las 11:28 PM, 16 de Marzo 2010muchas felicidades y exitos para Rosita Clemente, estaremos pendiente de este nuevo evento que seguro sera un exito.
Posteado por manuel augusto a las 11:39 PM, 16 de Marzo 2010No, no creo que sea exceso de ego aunque adoro los excesos, incluyendo la revista de ese nombre en la que trabajé por años. Lo cierto es que, y aquí te ofrezco mi versión, no fui quien ilustró -o menos que menos autoilustró- el texto que me gusta te haya gustado (aunque no entiendo que te haya gustado más que verme. ¿Por qué?, Ja) Bueno, en serio, tienes razón, el periodismo es la observación de los hechos, no la observación al observador, pero Código coloca siempre -siempre- la foto de los autores y sí, falta la de Rosa Clemente que está en el portal, sólamente. En fin, que sea ciego el ego Thamara a quíen a lo mejor un día vea.
Posteado por faitha a las 6:40 PM, 18 de Marzo 2010Es así, Thamara. Tenemos la mala maña de publicar las fotos de los autores de las entrevistas, más que de los entrevistados. Nostra culpa, en todo caso. Para la próxima, más fotos de los entrevistados. Con gusto.
Posteado por Daniel Esparza a las 7:03 PM, 18 de Marzo 2010Rosa, estoy de acuerdo contigo, pero de lejos a veces se enfoca mejor y el retorno viene acompañado de claridad y convicción. Por aquí seguimos. Mientras tú llegas a Sony, espero que nosotros pasemos este History Chanel a la brevedad, que vivamos en paz en nuestro Animal Planet sin Fox que muerda y aúlle, paz de la peoplo and arts. Sigue chévere que a lo mejor te hago una Bio para Globovisión.
Posteado por faitha a las 8:50 PM, 18 de Marzo 2010Mil FELICIDADES Rosa!! Me alegra mucho leer cosas positivas de una venezolana y sobre todo de una que conozco de cerca.
Posteado por Karina Di Battista a las 1:59 PM, 15 de Mayo 2010Un abrazo desde Madrid.
PD: También me sorprendió lo de la foto.