Granier, el cierre de los medios y el futuro comunicacional y económico nacional
No sin amargura, el presidente de 1BC, Marcel Granier, comentó que, ante el cierre de 40 medios de comunicación en el país y 200 más en fila de ser cerrados o controlados, el futuro de Venezuela corre serios peligros.
“Es muy posible que los medios pasen de la autocensuras a hacer loas al presidente de la República para evitar sanciones o que les quite la publicidad oficial”, predijo en el último Foro de Veneconomía.
El empresario, en espera de que se restablezca la señal de su canal RCTV Internacional y que las cableras incorporen también a un nuevo RCTV Mundo, no deja de dar su visión sobre lo que sucede en el país tanto dentro como fuera de fronteras, apenas tiene oportunidad de ello.
En su opinión, Venezuela se enfila hacia un “mar de la felicidad” incentivado por el gobierno, sin conciencia plena de las pérdidas de libertades a todo nivel que tienen lugar. Y no perdió ocasión en apuntar su arpón a quienes están haciendo negocios con el gobierno o prefieren mantener una actitud callada para salir de la mira de las autoridades nacionales: “Los anunciantes me dijeron que tenía que entender que son hombres de negocio. Pero, ¿qué es ser “hombre de negocio”? ¿Son hombres de negocio los que se reestructuran para abastecer a Mercal o para llevar maletas de negocios a Argentina?
Indignado, Granier exhortó a los venezolanos a ser “empresarios”, con el sentido ético pleno que el término incluye, y no “hombres de negocio”, quienes buscan salvarse de una situación a cualquier precio.
“Por suerte, en Venezuela cada vez hay más gente que defiende los valores y que votarán a favor de la pluralidad y también existe, por primera vez en 50 años, el surgimiento de una generación nueva que no quiere ni va hacia el socialismo del siglo XXI”, agregó.
Su mensaje es no perder la esperanza y que el futuro del país depende de la efectividad de la participación ciudadana: “Si la gente es indiferente ante la actitud de los hombres de negocio, todo seguirá igual, pero si la opinión pública presiona, el futuro será otro”.
Y concluye con una sentencia clara: “Acá todavía no se quiere entender realmente que el destino de los empresarios en el socialismo del siglo XXI es la desaparición. Los mismos empresarios no quieren entender eso… ¿Queremos el “mar de la felicidad” o defender los derechos y las bases de una sociedad abierta?”
Granier piensa que la historia de Venezuela ha mostrado una “sociedad de cómplices” en más de una coyuntura decisiva para el país, con múltiples casos de corrupción que “nadie denuncia o prueba”. Y a su entender, dos grandes males aquejan a la realidad nacional en este momento: “el caudillismo militar y el sectorismo”.
Intentando sacudir a una audiencia empresarial con su mensaje, este empresario de los medios de comunicación todavía se asombra al pensar “cómo hemos llegado a esto” en el país e invita así a un cambio de actitud, antes de que sea tarde.

