libre

En la tierra de los chinamitos

Parece que las bacterias y los chinamitos figuran entre los peligros menos malos que corren los niños

     


Los padres vivimos preocupados por todo. Que si la niña tiene mocos, que si está tosiendo feo,  que si hay que blindar el apartamento contra los mosquitos porque está dando dengue, que si hay que hacerle bien los moños antes de mandarla a la escuela para que no se le peguen los piojos, que si es urgente ponerle botas ortopédicas porque está metiendo un pie.

Pero la cosa no acaba allí. Una vez que sorteamos los inconvenientes que provienen del plano físico, hay que tomar medidas para combatir los posibles ataques del inframundo.  Para una caraqueña, escéptica y agnóstica como yo, el tema de los espantos no se encontraba en mi top ten de angustias maternales.  Pero en Margarita, a los chinamitos hay que tomárselos en serio.

Se trata de unos duendes que hacen travesuras nocturnas cuando sale la media luna. La tradición local insiste en que los chinamitos arrebatan  de sus lechos a los bebés sin bautizar para desfigurarlos, enfermarlos o aterrorizarlos de tal manera que, si sobreviven el encuentro, nunca vuelven a ser los mismos. Por fortuna, ya yo puedo dormir tranquila porque pasé a las dos niñas por la pileta bautismal.

La tercera amenaza es todavía mayor porque parece que no tiene contras. El secuestro de niños para ser vendidos a parejas sin hijos, ser usados como esclavos sexuales o como materia prima en el trasplante de órganos se encuentra justo en el punto medio entre la leyenda urbana y la realidad. En mi buzón del email recibo con frecuencia  mensajes de dudosa procedencia sobre niños desaparecidos, mientras que en los foros de internet se arman batallas campales entre quienes aseguran de que se trata de casos reales o de una terrible broma.

Una joven mamá me contó que una mujer intentó llevarse a su hija mientras compraba en uno de los almacenes chinos del centro de Porlamar. Ella soltó a la niña por un instante mientras revisaba un producto en un pasillo y cuando volvió a mirar su pequeña se alejaba tomada de la mano por una cincuentona  alta, de cabello oscuro.

La niña reaccionó al ser llamada por su madre y entonces la mujer  volteó, soltó a la niña y salió de la tienda sin decir palabra. El esposo de la madre agraviada, que es militar, dice que en Margarita, Cumaná y Puerto Ordaz opera una banda de delincuentes que secuestra niños para usar sus órganos. Pero hasta allí llega el relato. No hay denuncias ni cifras oficiales que respalden esa información.

Hace unos días, me tocó a mí temblar de miedo y contemplar  en serio la posibilidad de que hay malhechores a la caza de niños en Nueva Esparta.  Dejé a mi hija de tres años jugando en la acera, a un par de metros del carro, mientras acomodaba a mi otra beba en su silla de seguridad. Una camioneta pickup azul, doble cabina, que transitaba despacio por la calle de Pampatar donde estaba estacionada, se frenó en seco al ver a mi niña. Enseguida un hombre moreno, robusto, de unos 35 años, que viajaba de pasajero en el asiento de atrás, le gritó al conductor: “Párate que allí hay una carajita sola”.

Brinqué como una araña y agarré a mi muchachita antes de que al hombre le diera tiempo de bajar de la camioneta. Solo hubo un cruce de miradas. El vehículo salió disparado mientras yo abrazaba a mi niña y trataba de comprender lo que había pasado. Las posibles explicaciones me dan escalofrío.  Los niños corren peligros inimaginables para los que nunca estaremos preparados. Y parece que las bacterias y los chinamitos figuran entre los menos malos.

Publicada en elestenoticias.com

 

 

 

CodigoVenezuela.com es un medio de comunicación abierto y tolerante ante todas las corrientes del pensamiento y tendencias políticas siempre que sean respetuosas de la Ley y de los valores democráticos; CodigoVenezuela.com no necesariamente comparte las opiniones expresadas por sus colaboradores y columnistas, éstas son entera responsabilidad de sus autores.


INFORMACIÓN RELACIONADA
  • No Related Post

DANOS TU OPINIÓN

Un comentario »

Interesante, una leyenda urbana que alcanza los límites de la realidad

Posteado por Maria Melo a las 12:44 PM, 25 de Mayo 2011