José María Vargas (II). El mundo es del hombre justo

Este sabio venezolano comprendió que sin justicia jamás tendríamos la paz, tan anhelada en nuestro país

     


Después de la separación de Venezuela de Colombia (Gran Colombia) el general José Antonio Páez asume su primera presidencia entre los años 1830-1835.

Por el Dr. Daniel Sánchez Silva

Para el año de 1834 son presentados los candidatos: Santiago Mariño, Carlos Soublette y José María Vargas, de los cuales los dos primeros eran militares y el tercero civil. En una república joven con muy pocos años de haber terminado la guerra de independencia, el sector militar se creía con el derecho de conducir el destino de la nación.

Podría ser este el primer enfrentamiento entre civiles y militares de una larga lista que abarca dos siglos de historia republicana. En estas elecciones de segundo orden el Dr. José María Vargas obtiene la mayoría siendo juramentado como presidente el 9 de febrero de 1935.

Inmediatamente después de su elección comienza a fraguarse una conspiración en el seno del sector militar para derrocar al presidente Vargas. En la confabulación, cuya cabeza era Santiago Mariño, también participaron: Diego Ibarra, Pedro Briceño Méndez, José Laurencio Silva, Luis Perú de la Croix y Pedro Carujo, todos insignes próceres de la Independencia.

En vista de la situación de inestabilidad en la cual se hallaba la nación y de las dificultades de gobernabilidad, el presidente Vargas presenta su renuncia el 30 de abril de 1835 la cual no fue aceptada por el congreso nacional.

El 8 de julio de 1835 ocurriría la asonada militar. El movimiento insurrecto llamado “La Revolución de las Reformas” el cual pretendía implantar cambios en la Constitución y destituir al Presidente de la República.

Por su parte, los seguidores del Dr. Vargas defendían el derecho de los civiles a ejercer el gobierno. Alegaban que los militares debían volver a los cuarteles, ser garantes de la constitución y defensores de la soberanía, lo cual constituía su verdadero papel en el estado.

En las primeras horas de la mañana del 8 de junio de 1935 el General Carujo se entrevista con el presidente derrocado, el cual se encontraba bajo arresto en su residencia. Carujo intenta convencer a Vargas que la mejor manera de evitar una guerra civil es renunciando “voluntariamente” a la presidencia.

Vargas se niega a renunciar alegando que el poder que se le había otorgado democráticamente no lo entregaría a la fuerza. Solamente renunciaría ante el congreso y jamás reconocería un gobierno de facto. Es aquí cuando se produce el famoso dialogo que aun hoy en día resuena en toda Venezuela:

“¡Señor Doctor! grita Carujo- El mundo es de lo valientes.

¡Señor Carujo! replica Vargas- El mundo es del hombre justo y honrado.”

Vargas se exilia en la isla de Saint Thomas junto con su vicepresidente Andrés Narvarte. José Antonio Páez va a encabezar un movimiento para restituir la constitución y a Vargas en el poder.

Paéz entra a Caracas el 28 de julio de 1835, encontrándose con que ésta había sido abandonada por los reformistas. La primera medida que toma es reunir un Consejo de Gobierno, encargando del Poder Ejecutivo al general José María Carreño, mientras una comisión era enviada a Saint Thomas con la finalidad de traer de vuelta a Vargas y a Narvarte.

El 20 de agosto de 1835, el doctor Vargas regresó al país y reasumió la presidencia hasta marzo de 1836, fecha en la cual renunció y se separó definitivamente del gobierno, dejando encargado al Vicepresidente Andrés Narvarte.

Hoy en día en la sede del palacio de justicia se encuentra la esfinge de Vargas con la frase que lo inmortalizo, este sabio venezolano comprendió que sin justicia jamás tendríamos la paz, tan anhelada en nuestro país.

Sobre el autor

Médico – Cirujano UCV. Especialista en Anestesiología, Medicina Crítica CMC, Gerencia de servicios de Salud UCAB. Maestría de Historia de Venezuela UCAB. Anestesiólogo del Hospital Vargas de Caracas. Profesor de Historia de la Medicina, Facultad de Medicina UCV. Individuo de numero sillón 1 de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina


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