Las universidades venezolanas y las clasificaciones internacionales

Con poca exigencia y motivación para investigar es difícil generar cifras altas en los principales indicadores de las clasificaciones

     


Recientemente se publicaron las clasificaciones de las mejores universidades a nivel mundial correspondientes al 2011. Tres de las clasificaciones más conocidas internacionalmente son ARWU (Shanghai), Times Higher Education (THE) y QS. En las listas de 500 universidades de ARWU, 400 de THE y 500 de SQ no aparece una venezolana. En las tres clasificaciones hay universidades de Brasil y Chile; en algunas hay también de Argentina, México, Colombia y Uruguay.

Por Ismardo Bonalde. PhD en Física por la Universidad de Harvard, profesor e investigador asociado titular del Centro de Física del IVIC.

Se publicó igualmente la clasificación QS de universidades latinoamericanas. Allí aparecen algunas venezolanas. La primera de ellas, en el puesto 32, es la Universidad Simón Bolívar, superada por varias universidades de Brasil, México, Argentina, Colombia y Chile.

¿Por qué este mal desempeño a escala mundial de las universidades venezolanas? Es verdad que la falta de presupuestos adecuados, los bajos salarios del personal y las constantes perturbaciones político-jurídicas han afectado las actividades de las universidades. Pero no es toda la verdad.

Los indicadores principales de clasificaciones como las mencionadas son: (1) número de publicaciones científicas, (2) citas o referencias en la literatura científica a estas publicaciones, (3) reconocimiento académico-científico a la universidad por expertos mundiales, (4) número de profesores de muy alto reconocimiento científico y (5) número de profesores y estudiantes extranjeros. Usualmente, los dos primeros condicionan los tres últimos.

Es decir, la cantidad y calidad de la investigación científica, tecnológica y humanística realizada en la universidad define mayormente su prestigio. Pero en la universidad venezolana la investigación no tiene mayor relevancia, no tiene suficiente jerarquía. Esta es otra parte significativa de la verdad.

Que docencia y extensión sean mucho más importantes que investigación en la academia universitaria venezolana es en buena medida una decisión interna de las universidades. Es un hecho histórico y tradicional que no se ha cambiado quizás por falta de voluntad y de visión de presente y futuro.

No se promueve en general la investigación ni la competitividad que ella requiere. Ello se refleja claramente en los sistemas de contratación, evaluación y ascenso de profesores, así como también en la distribución del tiempo laboral del profesor. Se observa igualmente en la siempre pequeña porción presupuestaria asignada a la investigación y en la reducción constante de esa parte cuando el presupuesto es muy limitado.

Hasta ahora, uno de los pocos y quizás el más notable promotor de la investigación en las universidades fue un agente externo: el PPI. Un análisis de la producción científica en las universidades (en general, en el país) desde 1982 hasta el presente muestra que cuando se implantó el PPI en 1992 ocurrió el único cambio positivo en la tasa anual de crecimiento del número de publicaciones científicas. Esta tasa indica cuánto más se publica de año a año.

Con poca exigencia y motivación para investigar es difícil generar cifras altas en los principales indicadores de las clasificaciones. Como ejemplo se toma el número de publicaciones científicas. Desde 1992 el ritmo de crecimiento anual en el número de publicaciones de la UCV es 12 artículos por año, de la USB es 9 y de la ULA es 8. En términos absolutos, para el 2010 el número de publicaciones fue alrededor de 370 en la UCV, 240 en la USB y 230 en la ULA.

Esas cifras son bajas si se considera que el número de profesores activos (utilizado en las clasificaciones) es aproximadamente 4.800 en la UCV, 1.000 en la USB y 2.500 en la ULA. Es decir, la UCV y la ULA producen menos de 0,1 artículos por profesor por año, mientras que la USB produce alrededor de 0,24. En el renglón artículos por profesor de la clasificación QS de universidades latinoamericanas la USB aparece en el puesto 14 y es la única venezolana entre las primeras 80.

Para mejorar el rendimiento de las universidades venezolanas el Estado debe establecer las condiciones para un funcionamiento estable. Pero las propias universidades deben promover y exigir internamente actividades de investigación científica y tecnológica.


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3 comentarios »

Podria enviarme las direcciones web de estas clasificaciones? Gracias

Posteado por Victor Fuentes a las 2:43 PM, 27 de Octubre 2011

Es asi nuestra realidad cientifica y del conocimiento academico en general. El año pasado comence a seguir esta clasificacion a raiz de trabajo en El Nacional y algunos colegas me dicen que uno es muy critico. Si uno no se exige queda directo el camino hacia la mediocridad.

Posteado por elAutor a las 8:25 AM, 31 de Octubre 2011