Puros Cumaneses | Por Clemente Balladares

Los tabacos elaborados en la capital sucrense datan desde 1893

     


CLEMENTE BALLADARES. Quizás es una falta de sentido que un no fumador investigue para escribir una reseña de tabacos, sin embargo mi admiración por su aroma y tradición me guían a estas líneas.

Cerca de la plaza Bermúdez en la calle Carabobo de Cumaná se elaboran uno de los mejores tabacos de Latinoamérica… y hasta algunos conocedores me dicen que compiten con los habanos cubanos. En esa esquina de la capital del estado Sucre se fabrican desde finales del siglo XIX varios estilos de puros. Fue Juan Francisco Cabrera, el llamado “Indio Cabrera” quien arrancó la fábrica con tres trabajadores. Hoy en día cuenta con más de 55 empleados y se llama Tabacalera La Cumanesa. Si lo buscas por internet no hallarás un portal oficial pero si abundan las ofertas comerciales de intermediarios y ni decir de su apreciación en foros de degustadores.

El Sr. Cabrera dejó al morir el negocio a sus hijos, de hecho inicialmente la empresa se llamaba Juan Francisco Cabrera e hijos sucesores, C.A. Hasta 2006 tengo conocimiento de que Ildebrando Cabrera, el nieto del indio sigue administrando la compañía. En sus comienzos solo hacían los puros rellenos de picaduras, es decir la hoja del tabaco desmenuzada en pequeños trozos. Luego la calidad mejoraría con los llamados finos o de tripa que tienen una hoja central de mejor sabor y textura.

Hacia la década de los 50s llegaron a Cumaná inmigrantes canarios quienes aportaron técnicas y mejoras a la fábrica, entre ellos estaba José Luis Peltrer quien en 1959 dio los mayores consejos, se retiró brevemente para laborar independiente pero se reincorporó a la Tabacalera original hasta hoy en día.

En un artículo publicado en 2006 para la revista Ardentía de Puerto La Cruz, el Sr. Rafael Romero ratificaba que la capa externa de un puro debe ser igualmente de cuidado ya que da presentación al tabaco. Para esa fecha él era encargado de la planta con 42 años en la empresa. Esa primera capa generalmente la importan de Colombia o Estados Unidos por su buen color y resistencia.

El material principal si es tabaco local, el mismo llega en bultos desde los cultivares y se clasifica según su calidad. Las mujeres tradicionalmente conocidas como “despaladoras” extraen los tallos y hojas. Luego sobre un mesón artesanal se secan las hojas y se arman los puros según los tipos.

En La Cumanesa se elaboran 15 tipos de puros entre ellos el Manzanares, Primero, Centenario –vitola conmemorativa de los 100 años de la compañía-, Ricaurte Especial o Número 3 (este es muy apreciado por un gran colega mío, el mismo recibió Medalla de Oro en la Expo Mundial de España para el año 2010), Cabrera, Churchill –algo grandes para muchos- y el Presidente. Diariamente fabrican en total unos 2000 que son remitidos al mercado nacional, tiendas en Alemania, Estados Unidos, Italia y hasta desde Japón se han recibido pedidos.

En la historia mundial se han destacado grandes personajes fumadores de puros, entre ellos Napoleón Bonaparte, Abraham Lincoln, el general Ulises Grant quien consumía hasta 20 diarios, uno de los más fotografiados fue Sigmund Freud y Sir Winston Churchill lo portaba orgulloso para la cámara frente a un buen vaso de whiski escocés. Se dice que John Fiztgerald Kennedy antes de decretar el embargo a Cuba se garantizó una buena reserva. En el cine actual Bruce Willis, Arnold Schwartznegger y Mel Gibson son amantes de los habanos.

Para la historia nacional no hay referencias de fumadores celebres con puros, no obstante los frailes dominicos veían a los cumanagotos usar estas hojas como medicina o disfrute en 1515 y las primeras exportaciones fueron en 1588. Luego de algunas prohibiciones por la corona española en preferencia de Cuba, la libre exportación cumanesa se renovó en 1779. Es válido acotar que la primera fábrica de puros en Venezuela se fundó en Valencia en 1790 y fue solo en 1813 cuando cerca de la Catedral de Santa Inés el sevillano Anselmo Pérez organizó la primera fábrica cumanesa.

Los cronistas ingleses de la Guerra de Independencia destacan que nuestros próceres en su mayoría fumaban tabaco. En cuanto a La Cumanesa, esta compañía se ha mantenido desde 1893 a pesar de los distintos ajetreos que enfrenta el comercio privado nacional con un auge en 1962 debido al embargo a Cuba. Ocho años después Edgar Cabrera (hijo del fundador) regresa de Estados Unidos con estudios de economía en Stanford y le da una mejora administrativa a la compañía. Durante ese siglo XX el político venezolano más reconocido quien se mostraba en ocasiones con puros fue Gonzalo Barrios.

Nada tan agradable como ese bouquet que emana de un buen puro recién encendido, y algo que considero es virtud de un tabaco destacado es que el olor desaparece inmediatamente se apaga, no impregnando telas ni los ambientes poco abiertos.

Este patrimonio cumanés debería crecer y difundirse más, no solo por su aporte económico y el placer de fumar* sino también por su centenaria tradición sucrense. Considerémoslo como regalo de estilo además para celebrar las grandes ocasiones.

 

*Algunos estudios científicos declaran que el fumar puro es menos dañino que el cigarrillo ya que el humo no se aspira y su relativo alto costo reduce el consumo.

@CodigoVenezuela


INFORMACIÓN RELACIONADA

DANOS TU OPINIÓN

Los comentarios están cerrados.