La Masonería y su presencia en el proceso histórico marabino y zuliano

Discurso que la Doctora Nevi Ortín de Medina expuesto en la Conmemoración del Bicentenario de la presencia de la Masonería en Maracaibo

     


Sean mis primeras palabras para expresar a mis compañeros miembros de la Academia de Historia del Estado Zulia el agradecimiento que siento por la honrosa distinción al designarme como Oradora de Orden en esta sesión solemne que hoy se realiza en homenaje a la celebración de los doscientos años de existencia en el Zulia de la masonería. Sus orígenes en este estado se remontan al mes de febrero de 1812, cuando en Maracaibo se conformó la Escuela de Cristo, constituida por un grupo de personas, dirigidas por el Capitán Juan Evangelista González, y el doctor en medicina Dionisio Torres.

Esta Escuela aparentemente promovería el culto al Redentor del Mundo, pero en realidad su propósito era lograr la independencia, la libertad de la Provincia de Maracaibo de la Monarquía Española, y así sumarla a la causa republicana, ésta fue la génesis de la primera Logia Francmasónica del estado Zulia y por la finalidad política de su creación fue una Logia Lautarina o Mirandina.

Al celebrarse este año tan significativo aniversario nos permitimos honrar la memoria de: Juan Besson, Felipe Hernández Martínez, José Rafael Silva Cedeño y Pedro Alciro Barboza de la Torre, quienes como respetables hombres masones pertenecieron a la actual Logia Regeneradores N° 6 de Maracaibo, y la de Manuel Matos Romero miembro de la Logia Carabobo N° 69 de esta ciudad; todos ellos durante su vida fueron distinguidos miembros y directivos del Centro Histórico o de la Academia de Historia del Zulia. Mención especial merece nuestro recordado Pedro Alciro Barboza de la Torre, Gran Maestro Masón, quien ocupó la Presidencia de nuestra Academia.

Disertar sobre el tema de la masonería no es algo fácil ni sencillo, ya que ella no se presenta en el proceso histórico como univoca; el sacerdote jesuita José Ferrer Benimelli, historiador español e investigador de la masonería por mas de treinta años, señaló en su libro “Los archivos secretos del Vaticano y la Masonería”, publicado en 1976, que no es posible hablar de la masonería ofreciendo una imagen simplista y estereotípica ya que con ello se oculta la variabilidad existente de la misma y se impide su comprensión como una institución sujeta al cambio social.

La tradición masónica no excluye la evolución y el progreso y como institución no es inmutable ni estática, sino dinámica y en constante adecuación a lo humano y lo social, por ello los rituales pueden y deben ser modificados para adaptarse a las condiciones variables del proceso histórico social, pero se debe evitar el no afectar ningún aspecto esencial del símbolo, del ritual y sus principios.

A pesar de la existencia de diferentes definiciones de la masonería, El Dr. Jesús Enrique Lossada en el Discurso de Orden que pronunció en 1945 con motivo del ciento treinta y tres aniversario de la Logia Regeneradores N° 6, señaló que la masonería era “una organización cosmopolita con una dilatada y gloriosa historia”. Además dijo que era casi imposible que en ninguna otra institución con fisonomía propia, pudieran aglutinarse como en ella las voluntades, porque todos los que piensan haber conquistado la verdad, definitivamente desean imponer sus convicciones, lo que va contra la libertad; se consideran superiores, lo que riñe con la igualdad; se constituyen en perseguidores de los que no comparten sus cerradas opiniones, lo que es incompatible con la tolerancia y la fraternidad; y añadió: “Para nuestra Orden, la verdad es el Progreso”. En su discurso el Dr. Lossada, como hombre masón, consideró a la masonería como una organización cosmopolita poseedora de una gloriosa historia, y seguidora de principios como la libertad, la igualdad, la tolerancia, la verdad y el progreso.

Cuando estamos celebrando el Bicentenario de una institución que ha tenido activa presencia en el proceso histórico marabino y zuliano, es pertinente plantear la imperiosa necesidad de visibilizar esta “gloriosa historia de la Masonería” a la que hizo alusión el Dr. Lossada, como hombre masón. Hoy en la historia del Zulia existe cierto vacío historiográfico sobre la masonería, debido quizás a la indiferencia o poco interés que han manifestado los historiadores, investigadores y hasta los propios masones, para dedicarse al estudio de ese tema, a través del uso de las fuentes y métodos, sobre todo, el histórico. Otra causa a mencionar es la dificultad para arquear y trabajar con las fuentes existentes en las Logias, debido a lo secreto o discreto de la masonería, que no permite un fácil acceso a ellas.

Por eso, aprovecho esta ocasión para invitarlos a la realización de investigaciones sobre la masonería en el proceso histórico zuliano, y su interrelación con los componentes del sistema social.

José Ferrer Benimelli, señala que en la actualidad pocos hechos históricos se manifiestan tan polémicos y controvertidos como el de la masonería y señala que una de las causas mas generalizadas de esta situación, es el desconocimiento histórico que existe sobre la misma, unido a la cantidad de leyendas, crónicas y decires que sobre ella existen. Sus planteamientos evidencian la necesidad de la investigación, científica, para así producir un conocimiento pertinente que sea socializado entre los miembros de la Logia y los demás integrantes de la sociedad regional y nacional. Dicho conocimiento será el que permitirá evaluar el qué, el cual, el cómo y el para qué, del accionar de esta institución durante sus doscientos años de existencia, y en base a esto, al conocer  sus fortalezas y debilidades, programar sus futuras acciones.

No se puede desconocer la existencia de algunos ensayos y trabajos sobre la masonería en el Zulia, realizados entre otros autores por los doctores, Presbítero José Tomás Urdaneta, Belín Vázquez, Yeris Urdaneta, Pedro Alciro Barboza de la Torre, la Lic. Mónica Correa, y recientemente por Edixon Ochoa Barrientos, quien en el mes de junio de este año presentó en el Programa de Historia de Venezuela, nivel Maestría, de la División de Estudios para Graduados de la Facultad de Humanidades y Educación de LUZ, el Trabajo de Grado titulado “Masonería, Política y Economía en la Casa de Beneficencia de Maracaibo (1860 – 1885)”, para optar al título de Magíster Scientiarium en Historia de Venezuela.

Pedro Alciro Barboza de la Torre, como Venerable Maestro masón de la Logia Regeneradores N° 6, en el año 1970 en su trabajo “Visión y misión de la Masonería”, la definió como una asociación de hombres que se reúnen para enseñarse y aprender recíprocamente, y en él presentó un análisis crítico sobre la rutina existente en las logias a finales del Siglo XX, y asomó algunas alternativas para superar esa situación.

Para él la enseñanza y el aprendizaje debía basarse en la libertad y realizarse entre iguales, como método para lograr la fraternidad humana; expresó que la masonería es, por sobre todas las cosas, una escuela de filosofía para la vida, que enseña usando como método el símbolo que encierra una alegoría, con la cual se crean valores al espíritu y se sugieren ideas de progreso y superación y se suministra cultura general, para formar hombres mas útiles, abnegados y memorables. Agregó que todos los temas educativos, culturales, científicos o artísticos son asuntos masónicos, que deben interesar a los masones y ser temas de los planes de enseñanza y aprendizaje de los cuales se debe ocupar una Logia.

La Masonería también es considerada como una institución esencialmente filosófica, filantrópica, mística, esotérica y progresista. En la Declaración de Principios de la Constitución Masónica, esta es definida como una institución universal, esencialmente ética, filosófica e iniciática, cuya estructura fundamental la constituye un sistema educativo, tradicional y simbólico. Se ingresa a ella por medio de la Iniciación; está fundamentada en el sentimiento de fraternidad, constituye el centro de unión para los hombres de espíritu libre de todas las razas, nacionalidades y credos.

El Dr. Lossada en el Discurso de Orden ya nombrado dijo: “Hombres de todos los colores y matices religiosos caben en el seno de la Francmasonería, siempre que se despojen de la combatividad sectaria y antihumana y del extremismo conceptual que ensordece y aísla”.

Al tratar de ubicar  el aparecimiento de la masonería a nivel universal, nos encontramos que su origen, según diferentes teorías, es algo difuso e impreciso. Pero para la época medieval ya existía la llamada Masonería Operativa, fundamentada en la organización y existencia de los gremios y logias de los albañiles o constructores de los templos y catedrales de piedra de esa época; poseían una jerarquía corporativa dividida en Maestros, Compañeros y Aprendices; tenían como santo patrones a San Juan el Bautista y San Juan el Evangelista; jerarquía y santos patrones que han transcendido a la Masonería Especulativa. De allí proviene la utilización actual de una terminología, rituales, emblemas y símbolos, que fueron tomados de esos gremios y logias de albañiles medievales a los cuales se les ha dado un sentido ético. Ferrer Benimelli en su libro Masonería, dice que en cuanto a los símbolos, el triángulo equilátero representa en cada uno de sus lados la libertad, la igualdad y la fraternidad que debe reinar entre los masones; y la escuadra y el compás respectivamente significan la rectitud con que debe marchar el masón por la vida y la equidistancia que debe guardar respecto a todos los hombres.

Acorde con esto, el masón debe ubicarse siempre entre la escuadra y el compás, lo que significa que debe esforzarse en ser justo en sus apreciaciones y en su conducta, sin nunca dejar de ser fraterno con todos.

Al debilitarse la etapa de la Masonería Operativa, se avanzó hacia otra etapa, la de la Masonería Especulativa, filosófica, también llamada Moderna, que nació en Londres, y coincidió con los primeros albores del movimiento de la Ilustración, que se desarrolló en Francia e Inglaterra desde finales del Siglo XVII hasta el inicio de la Revolución Francesa; en otros países se prolongó hasta principios del Siglo XIX.

Este movimiento, de la Ilustración, fue llamado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón y estableció que la educación dirigida por el Estado era el mejor medio para difundirla. Al valorar la razón como la base principal del conocimiento, rechazó lo sobrenatural y lo tradicional, como los dogmas establecidos por la religión y las prácticas religiosas tradicionales; potenció el optimismo en la capacidad del ser humano y la confianza en el progreso constante de la humanidad

Los orígenes de la Ilustración en el Siglo XVII se encuentran en el racionalismo de Descartes y sus principales representantes fueron: Diderot, Montesquieu, Voltaire, Rousseau, todos ellos hombres masones, conocidos también como Enciclopedistas.  La Ilustración se difundió al margen de los centros oficiales, como las universidades o las academias, porque en gran parte estas seguían controlados por los gobiernos centralistas o la Iglesia, debido a esto, los medios de difusión utilizados por la Ilustración fueron principalmente las logias masónicas, la prensa, otras publicaciones, y las Sociedades de Amigos del País; situación que permitió el aparecimiento de una estrecha relación entre la masonería y los grandes filósofos libre pensadores, representantes de este movimiento ilustrado; así los ideales que llegó a proclamar la Revolución Francesa, y los adoptados por la masonería fueron los mismos: Libertad, Igualdad, Fraternidad.

El paso de la llamada Masonería Operativa a la Masonería Especulativa, se inició en 1717, a raíz de la unión de cuatro logias, para conformar la Gran Logia de Inglaterra, y a la redacción de la Constitución Masónica por el pastor presbiteriano James Anderson (1723). Así la masonería adquirió una estructuración sistemática y normativa que cambió la orientación de la hermandad masónica, pues, aunque se conservó el espíritu de la Operativa, con sus principios y  usos tradicionales, se mantuvieron con un sentido simbólico los términos técnicos y los símbolos alusivos a la construcción y a la arquitectura de los templos; la masonería se transformó en una institución orientada al logro de una finalidad ética y destinada a propagarse por todos los pueblos civilizados. Nació el concepto de la Obediencia o Federación de Logias, donde residiría la soberanía, como consecuencia de esto, únicamente la Gran Logia de Inglaterra tendría autoridad para crear nuevas Logias.

Esta Constitución negó el ingreso de ateos a la Masonería, exigió a todo masón la creencia en Dios como ser divino, que sería sustituida por la creencia fundamental en el Gran Arquitecto del Universo, que responde a la particular visión que sobre Dios o sobre la creación pueda tener cualquier masón. En otro artículo se establecía que ningún ataque o disputa sería permitido en el interior de las Logias, y mucho menos las polémicas sobre religión o sobre política. Se fijó y aprobó como ritual a utilizar el Rito de York, y se establecieron como principios, la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Como fin último se estableció el perfeccionamiento moral de cada miembro de las Logias para transmitir la fraternidad y la tolerancia a la humanidad. No se estableció en dicha Constitución, la distinción de clases, ni de creencias políticas o religiosas.

Alejandro Gineco, en su artículo La Masonería, señaló que la Masonería Especulativa es una organización secreta, iniciática y esotérica, cuyo fin es el perfeccionamiento de sus adeptos para transmitir en su accionar en la sociedad, los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, e instó a los masones, como hijos de la luz, a la práctica de la tolerancia y la filantropía. Rechazó todo tipo de dogmas pues planteó la libertad de conciencia, y el uso como método pedagógico de las alegorías simbólicas provenientes de la arquitectura y de la construcción. Por el carácter secreto, el conocimiento del Arte, de las teorías, solo pueden tenerlo los aceptados en la organización…La Masonería se organiza en grados, entre los cuales también se practica el secreto.

Cuando en Inglaterra, a partir de 1717, se estableció un nuevo concepto sobre la conformación de las Logias, al permitir que estas fueran integradas por obreros simbólicos, se fomentó el ingreso a la masonería de personas que no provenían del gremio de constructores, tales como nobles, profesionales, e intelectuales, lo que fortaleció su poder, y así las Logias ganaron nuevos adeptos, muchos de ellos pensadores, políticos y nobles, simpatizantes todos ellos de las ideas de la Ilustración, que se había iniciado en Inglaterra alrededor de 1680, y que se unieron a la masonería por encontrar en ella mucha similitud con sus ideas ilustradas.

La vinculación de la Ilustración con la Masonería originó discrepancias con la Iglesia Católica, ya que ésta veía en ambas graves errores, tales como la negación de todo dogma de la fe y de la revelación, pues solo consideraba como verdad científica lo que se pudiera demostrar a través de la razón, esto podría provocar muchas pérdidas de almas; y los intelectuales de la Ilustración, en su mayoría masones, veían en la Iglesia un soporte de la monarquía absoluta, y una propagadora de dogmas de fe, lo que contradecía sus planteamientos sobre la libertad, la igualdad y el libre pensamiento. Las discrepancias que se dieron entre ambas instituciones condujeron a la excomunión de la Masonería a través de bulas papales en diferentes momentos históricos.

Esas discrepancias no se dieron a partir de las ideas originales de la masonería, sino de su mezcla e interrelación con las de la Ilustración, del enciclopedismo, del naturalismo, del liberalismo, y en general, con las ideas democráticas y republicanas, que en su conjunto, de una forma u otra, ejercieron gran influencia en la masonería.

De allí que el proyecto de la Masonería Especulativa y el de la Ilustración coinciden en pretender el logro de diferentes postulados, tales como: la exaltación de la razón frente a la autoridad y a la revelación; la defensa del racionalismo, el individualismo, el relativismo cultural, el progreso, el optimismo, la felicidad y la vuelta a la naturaleza, así como el fomento de la libertad de pensamiento, de las artes, de la ciencia, de la técnica, de la experimentación, de la educación laica y popular, gratuita, y dirigida a amplias capas de la población para la formación de ciudadanos con arraigados valores morales y defensores de la libertad y de sus derechos como ciudadanos.

La Ilustración, se inició vinculada al espíritu científico, como el de Newton, y al de la revolución científica. Se divulgó en Francia gracias a la labor que realizaron los enciclopedistas, quienes redactaron entre 1751 y 1765, en varios volúmenes, la Enciclopedia o Diccionario Razonado de las Ciencias, las Artes y los Oficios.

Las ideas de la Ilustración, vinculados con el hacer del hombre masón, influyeron en los procesos revolucionarios e independentistas ocurridos en Francia, Estados Unidos y posteriormente en los territorios colonizados por España.

En España, el movimiento ilustrado llegó a su máximo esplendor durante el reinado de Carlos III (1759 – 1788). Varios de los ministros de este monarca, entre ellos Campomanes, Jovellanos y Floridablanca, muy influenciados por las ideas ilustradas, promovieron reformas sociales, políticas y educativas; así de la monarquía absoluta se pasó a otros sistemas de gobierno, como el “despotismo ilustrado”, y luego el republicano. El movimiento de la Ilustración vinculó a la educación con la prosperidad, por lo tanto, ésta se debía modernizar y enriquecer en sus aspectos científicos y ponerla al alcance del mayor número de personas para así, a través de los saberes útiles, preparar el personal necesario para incorporarlo al proceso productivo.

Carlos III expulsó a los jesuitas de España en 1767, y les confiscó sus bienes; al mismo tiempo, obligado por las circunstancia socio económicas imperantes, e influenciado por la Ilustración, realizó en su territorio reformas bajo el lema de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. A finales del Siglo XVIII promovió, en todo el territorio español la creación de Sociedades de Amigos del País como vehículos de difusión de las ideas de la Ilustración, dirigidas al fomento de los conocimientos técnicos y a su aplicación práctica para lograr el desarrollo económico de las regiones donde ellas existían, e incentivó la creación de escuelas de artes y oficios.

Después de la muerte de Carlos III, Carlos IV abdicó a favor de su hijo, Fernando VII, quien se destacó, entre otras cosas, por la particular virulencia de su combate antimasónico.

Tras la invasión de Francia a España en 1808, Napoleón conminó a Fernando VII a regresarle la corona a su padre, Carlos IV, quien a su vez fue obligado a entregársela a Napoleón, y éste coronó como Rey de España a su hermano, José Bonaparte.

La situación socio política que se vivía en el territorio español repercutió en sus colonias, entre ellas Venezuela donde, debido a diferentes causas, como los intereses económicos de otras potencias, por ejemplo Inglaterra, quien pretendía acabar con el monopolio comercial que España había impuesto en sus colonias, originó la penetración de las ideas ilustradas y con ellas el germen de la emancipación.

Los buques que llegaban a puertos venezolanos introdujeron clandestinamente libros, revistas y folletos contentivos de las ideas de la Ilustración, el liberalismo, el protestantismo y la masonería; al mismo tiempo ingresaron personas portadoras de estas nuevas ideas, o iniciadas en la masonería, entre ellos Miranda y Bolívar.

En Venezuela la concepción ideológica del cristianismo fue impuesta desde el mismo momento de la llegada de los españoles y portugueses a estas tierras, ya que los reyes de España y Portugal, eran fervientes católicos; por eso los territorios por ellos conquistados quedaron bajo la influencia de esa religión. Esto sucedía a pesar que en Europa se había dado el movimiento de la Reforma, que terminó con la hegemonía religiosa de la Iglesia Católica Romana, y nuevas instituciones religiosas habían surgido siguiendo las orientaciones de los líderes reformistas Martín Lutero y Juan Calvino, conocidas como protestantes y mas tarde como evangélicas.

Muy pronto Venezuela recibió en su suelo a personas que profesaban esas nuevas creencias, como fue el caso de los alemanes que arribaron al país haciendo uso de un contrato otorgado por Carlos V a los Welser, célebres banqueros de esa nacionalidad a quien la corona española adeudaba fuertes sumas de dinero.

En este momento, cuando España estaba ocupada por Francia y a Fernando VII se le habían usurpado sus derechos como Rey, ocurren en Caracas una serie de hechos dirigidos a constituir una Junta Suprema Conservadora de los derechos de Fernando VII, la que convocaría a elecciones para elegir los representantes de las Provincias al primer Congreso venezolano que se instalaría en 1811. Siete de las Provincias respondieron a la convocatoria, mientras que Guayana, Coro y Maracaibo no lo hicieron.

El Ayuntamiento de Maracaibo, ante la opción que se le presentó en 1811 de seguir siendo colonia de España, o declarar su independencia y subordinarse al gobierno que se había organizado en Caracas, “prefirió seguir siendo colonia hispana y pedirle al Rey su independencia de Caracas”.

Pero, la realidad política existente en Maracaibo, no era homogénea, era compleja, ya que algunos sectores de las minorías sociales antes afectas a la monarquía española, e influenciadas por las ideas de la Ilustración y la masonería, comenzaron a definirse y a respaldar la idea de promover un movimiento independentista que separara la Provincia de Maracaibo de la monarquía española; en este sentido, se realizaron en Maracaibo reuniones secretas de notables, junto a emisarios enviados por Miranda, dirigidas a desconocer a las autoridades monárquicas de esta Provincia y a la Junta Central de Sevilla que defendía los derechos de Fernando VII, para unirse al pronunciamiento emancipador del 5 de julio de 1811.

Este movimiento, donde participaron masones, originó la conformación de la Escuela de Cristo, que según Barboza de la Torre, fue la primera Logia Francmasónica del Zulia, no logró el propósito por ser delatado  al Gobernador de la Provincia, quien al tomar presos a muchos de sus integrantes logró la suspensión de las actividades programadas y la dispersión de sus componentes. En 1823, Evangelista González logró reunir en Maracaibo a los sobrevivientes de la Escuela de Cristo, para reorganizarla, lo hizo con el nombre de Logia de Hermanos Regeneradores, nombre que luego se simplificó a Logia Regeneradores N° 15, esta continuó sus actividades, y de 1824 a 1825 fue presidida por Rafael Urdaneta; siguió funcionando y nuevamente cesó sus actividades en 1828, cuando Simón Bolívar dictó el decreto para proscribir las sociedades secretas en la Gran Colombia, después del atentado septembrino que sufrió, y ya para la década de 1850 – 1860 se intensificaron los enfrentamientos ideológicos entre la Iglesia Católica y la Masonería, mas aún con la llegada del positivismo y el cientificismo. Para el siglo XX, los conflictos fueron entre la Masonería y los jesuitas, y la Masonería y los comunistas.

La investigación y el estudio histórico de estos procesos, ocurridos entre los siglos XIX y XX, en gran parte está por hacerse; su reconstrucción no se presenta como una tarea fácil ya que la mayoría de los autores que han realizado estudios parciales sobre este tema, masones o profanos, apenas revisaron fuentes documentales, y en la generalidad de los casos no las mencionan, ni las analizan para buscar respuestas a tantas interrogantes existentes relacionadas con diversos temas, como la vida de las Logias, su organización y funcionamiento, sus relaciones con el mundo masónico, con la sociedad donde se inserta, la acción de sus integrantes como hombres masones en las diferentes estructuras sociales, políticas y económicas.

Por eso, es una prioridad para la Historia del Zulia conocer el proceso de los doscientos años de funcionamiento de la Logia Regeneradores N° 6 de Maracaibo, y en ese proceso conocer el hacer de hombres masones, como Rafael Urdaneta, Antonio Urquinaona, Jorge Sutherland, Rafael María Baralt, Francisco Eugenio Bustamante, Rogelio Illaramendi, Elías Sánchez Rubio, Isidro Valles, Valmore Rodríguez, Jesús Enrique Lossada, José Rafael Pocaterra, Antonio Borjas Romero, y muchos otros mas.

Se puede señalar que la Masonería en el Zulia, a través de sus hombres, han tenido importante presencia en diferentes hechos históricos, tales como: la conformación y acción de la Sociedad de Amigos del País, y de otros grupos y asociaciones sociales; la instalación y funcionamiento del Colegio Nacional de Maracaibo; de la Universidad del Zulia; de la Casa de Beneficencia; la realización de movimientos autonomistas de la región; la instalación y funcionamiento de la cátedra clínica médico quirúrgica en los hospitales de Maracaibo; la promulgación de Códigos de Instrucción Pública como el de 1897; el Primer Congreso Pedagógico de Venezuela; eliminación de la Diócesis del Zulia durante el gobierno de Cipriano Castro; la promulgación e implementación del decreto de instrucción pública y obligatoria; la formación de maestros por parte del Estado; la creación de periódicos, revistas, de nuevas Logias, etc.

La presencia de la Masonería en materia educativa se explica porque ella se sustenta en una concepción del hombre, del mundo y de la vida, por lo tanto está obligada a contar con su propio sistema educativo que le permita formar, a través de las Logias, al hombre masón conocedor de sus doctrinas y poseedor de un perfil específico que le permita perfeccionarse moralmente a sí mismo y trabajar por el logro de un mundo mejor, acorde con los principios masones.

Quiero finalizar mi disertación con unas palabras del Dr. Jesús Enrique Lossada: “Mientras haya sobre la faz de la tierra miseria que remediar, injusticias que corregir, disidencias que armonizar, oprimidos que hacer libres, la Francmasonería tendrá una hermosa y altruista misión que cumplir, y como la alta fulguración del sol desde el solsticio de verano, su prestigio irradiará, vivificando la conciencia, iluminando la moral cristalizada en hechos y vapuleando las sombras del crimen, de la opresión y de la intolerancia”.

Felicitaciones a los integrantes de la Logia Regeneradores N° 6, por la oportunidad que han tenido de ser actores participantes en este importante e histórico hecho, como es la celebración del Bicentenario de su Logia en Maracaibo.

A todos las demás personas presentes, nuestro sincero agradecimiento por habernos acompañado en esta sesión solemne de la Academia de Historia del Estado Zulia.

Doctora Nevi Ortín de Medina

22 de septiembre de 2012

@CodigoVenezuela


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