Irse, no irse, votar, no votar, dedos, pancartas y reggaetón
Salgo de mi casa una mañana para ir a trabajar. Cola. Tráfico, como todas las mañanas. Hoy hay algo diferente, sin embargo: la ciudad está hecha un basurero con esto de las campañas electorales.
De cómo un martes en la noche termina en pesadilla
La noche de un martes cualquiera, de esas en las que uno piensa que la vida se le está estancando por el sucesivo adiestramiento de la rutina, sirvió como pretexto para aceptar la invitación de convocatoria organizada por tres amigos con la intención de reunirnos en el Alazán, para, whisky en mano, echar cuentos y recordar tiempos pasados de amistad, enojo, tristeza y una que otra queja y crítica sobre los tiempos que vivimos en el país.
De cómo NBC no logra dar la talla este verano con Despicable Me
@Roberto1Franchi
En medio de un verano atiborrado de películas animadas y de vampiros, donde no hay demasiadas opciones en cartelera – a excepción del Festival de Cine Internacional-, NBC no se podía quedar atrás, y se lanzó con todo –o al menos con algo- a competir con las grandes Toy Story 3 y Shrek. La invitación, originalmente, incluía ponerse los lentecitos y pasar una mañana viendo imágenes en 3D, pero los fallos tecnológicos nos lo impidieron – algo que en mi caso fue beneficioso, pues tengo mis diferencias con el formato- y terminamos sintiéndonos como en la vieja escuela. Así apreciamos al villano favorito – que no tanto – en 2D.
Tras una publicidad engañosa llega un interesante drama
Confieso que tenía mis dudas con esta película sólo por ser protagonizada por Robert Pattinson. Al final me dejó un sabor agradable: una historia interesante que quizás no fue perfectamente contada pero que sí atrapó mi atención. Eso sí: Pattinson no sirve ni como vampiro ni como nada.
@Roberto1Franchi
De cómo Sex and the City, en mi caso, llegó para nunca quedarse
Desde hace días las mujeres están en vilo con la llegada de Sex and the City 2 al cine. Yo confieso a viva voz que no sé absolutamente nada del tema, jamás he visto un solo capítulo de la serie y hasta hace pocos días recordaba a Sarah Jessica Parker como la bruja de aquella película Hocus Pocus, y no como Carrie la escritora.
@Roberto1Franchi
Gustavo Cerati, un artista que siempre estuvo y siempre estará
“Tarda en llegar, y al final hay recompensa”
El sábado pasado asistí a un concierto que quedará para la historia en Venezuela. Gustavo Cerati nos hizo recordar que su música ha estado con nosotros desde hace muchos años y que a la hora de hacer el soundtrack de nuestras vidas, una canción de Soda Stereo o del trabajo solista de Gustavo figurará.
Las productoras venezolanas le hacen la vida imposible a quienes quieren disfrutar de un buen espectáculo
Ya es difícil ir a un concierto en este país y salir sin un sabor amargo en la boca, causado por la mala organización de cualquiera de las productoras que intentan brindarle un espectáculo a los venezolanos.
Si llega el fin del mundo, ya sé a quién señalar
Todos los días para llegar al trabajo siento como si estuviera bañándome en una piscina con el calentador a punto de reventar. La gente con abanicos pierde en el intento de crear brisas personales. En la Av. Francisco de Miranda, un anciano grita: “el calor nos desbarata”, mientras yo me paseo por la zona buscando pipotes de basuras –para un artículo sobre la falta de sitios donde botar los desperdicios, pero ya ese es otro tema-.
De cómo Disney, Tim Burton y Johnny Depp no mostraron una obra de arte
Me considero seguidor de las películas de Tim Burton, y definitivamente, esta no es la mejor del director hasta la fecha. Es una de las cintas más esperadas del año, y quizás por eso pierde fuerza una vez que es vista. Está sobrestimada.
@Roberto1Franchi
Sobre la “tradición” de ir a la playa en cuanta fiesta marque el calendario
A ver. Viendo videos de los Carnavales de Panamá, de Río, de Venezia, pude darme cuenta de lo bueno y satisfactorio que es tener una tradición, y esperar con ansias todo el año a que ese día llegue y disfrutarlo al máximo. La gente se prepara, arma sus disfraces, la alcaldía monta la escenografía, organiza un espectáculo. Es una distracción que se le regala a la sociedad.
De cómo se pertenece a una “minoría” que no se sabe a ciencia cierta si lo es o no.
Un 2 de febrero hace once años condenamos a este país. Recuerdo estar casa de una tía esperando en familia –tal cual reunión de cumpleaños- los resultados de las elecciones que le darían un giro negativo a esta nación. El héroe del momento, el Robin Hood moderno, había ganado, y prácticamente Venezuela entera estaba de fiesta.
Caracas, entre la paranoia y la disociación
Las ciudades inspiran, dice la gente. Siempre hemos escuchado que París produce amor, Florencia nos regala arte, Buenos Aires para los despechados, Londres ligado a sus tradiciones, y Berlín, poder. Pero la pregunta que se hacen muchos –o por lo menos yo-, es ¿qué nos ofrece Caracas? Pareciera ser, y disculpen los ofendidos, que cambiamos inspiración y arte por política, estrés, depresión y conspiración. ¿O será que eso es lo que nos transmite?
En una Venezuela polarizada, la pregunta acerca de los ámbitos específicos del ejercicio político es necesaria
Ese cuento de que la música y la política no van de la mano, es una de las frases que más he escuchado en los últimos días en Caracas. Definitivamente Calle 13, con su visita al país, ha dado más de qué hablar que cualquier otro artista que haya pisado suelo venezolano.
Cambiar el país no es un asunto de Chávez o no Chávez. Es un problema, en más de una medida, idiosincrático.
Cualquier venezolano oposicionista a este régimen –dícese de la llamada “mayoría” en estos tiempos-, asegura que ha hecho lo imposible para salir de este gobierno. Y es que en este país, ese término de “imposible” implica haber asistido a todas las marchas que los supuestos líderes políticos o estudiantiles –cabe la redundancia-, nos han convocado, tal cual borregos sin objetivo.