Guajeo y Barrabar. Salsa y Control.
La noche salsera caraqueña ha tenido su asiento en diversos locales a través de los años. Nombres míticos como La Pelota, La Cueva del Oso o La Distinción, en los años setenta, marcaron una época dorada que apenas recuerdan nuestros tíos y que suele ser evocada por alguna balacera u otro hecho de sangre acaecido en dichos sitios. El Sarao, Triana Tropical y Tío Pepe, por nombrar a algunos, pertenecen a esa franja complicada y fucsia que fueron los años ochenta. Más recientemente, el O Gran Sol, en los años noventa, nos entregó para el recuerdo una memorable “Banda Sigilosa” y un oscuro incendio que acabaría con el local y con toda una era.
Una fenomenología más o menos hostil de la pelota criolla
Es viernes de quincena y el Magallanes visita al home club Tiburones de La Guaira en el Universitario. “Viernes” y “quincena” son ya de por sí dos palabras altamente explosivas en el imaginario criollo. Pero, si a esto le adicionamos un partido de pelota, el resultado bien puede ser la fantasía delirante de un creativo publicitario en busca de la areté bonchona del venezolano.
“Retratos y Recuerdos”, una antología de Gay Talese el padre del nuevo periodismo
En 1999 el periodista Gay Talese se encontraba un tanto aburrido viendo la televisión en su casa de Nueva York. El autor de Frank Sinatra está resfriado tenía un libro a medio hacer que no sabía cómo terminar. Entonces decidió que la mejor manera de evadir la pesadilla de la página en blanco era permanecer frente a la pantalla del televisor.
De cómo espiar los portales de las agencias de espionaje. Y decepcionarse en el proceso
En estos días sufrí una terrible decepción. Buscaba no sé qué asunto en la red cuando de pronto me vi navegando (aunque aquí la palabra debería ser “espiando”) en el portal de la Agencia Central de Inteligencia, mejor conocida como CIA.
Sobre bolitas de algodón, la heterosexualidad y los pies maltratados
“Vengo a hacerme las manos”, le dije a la chica que atendía detrás del pequeño mostrador de Only for Men, una franquicia de estética masculina ubicada en el C.C. El Recreo. La frase “vengo a hacerme las manos” era un viejo anhelo aspiracional incubado desde la infancia, cuando acompañaba a mi madre a la peluquería “Malabares”, ubicada en la avenida principal de San Agustín del Sur.
(O el día que conocí a Chávez)
Para Milagros Socorro, mi sorella querida
Pocas personas saben que el presidente Chávez también quiso ser escritor. Incluso muchos desconocen que el culpable que no lo sea es el diario El Nacional, específicamente su concurso anual de cuentos.